K-19, The Widowmaker (2002)

Pocas veces Hollywwod realiza una película donde los soviéticos son los héroes y los americanos los malvados enemigos. Esto es lo que hizo Kathryn Bigelow en esta película y que le sirvió para ser la primera mujer ganadora de un Óscar a la mejor directora.

El Capitán Mihhail Polenin (Liam Neeson), además de contar con la confianza y el cariño de sus hombres, es considerado y respetado como el capitán de submarinos con mayor experiencia de la Marina soviética. Sin embargo, es destituido del mando delnuevo submarino K-19 porque sus superiores juzgan que no está en condiciones de ponerlo a punto para la misión que debe cumplir este navío. Su sustituto es el Capitán Alexei Vostrikov (Harrison Ford), un oficial con una voluntad de hierro, que consigue que el K-19 emprenda la travesía exactamente a la hora programada: las 16:00 horas del día 18 de Junio de 1961.

En la película se busca la confrontación entre los dos capitanes pero el resultado es sorprendente porque la misión une a estas dos personalidades tan divergentes. Lo que debían lograr es lanzar un misil desde una región ártica sorteando todos los mecanismos de detección y todas las dificultades técnicas, para hacer creíble la amenaza atómica. El K-19 era uno de los primeros submarinos nucleares y esta circunstancia es la que pone en peligro a toda la tripulación, cuando empieza a fallar el reactor amenazando con hundir la nave.

Una de las cuestiones tratadas con crudeza es la del sacrificio de unos para salvar al grupo, cada tripulante vive el proceso de forma diferente en función de sus circunstancias particulares. Ninguno sabía lo que la radiación le haría a sus cuerpos por lo que el sacrificio adquiere un valor más profundo.


Las autoridades navales juegan un papel oscuro cuando juzgan el cumplimiento de las órdenes y deciden ocultar la crisis por la que se pusieron en peligro tantas vidas. Los hechos se ocultaron bastantes años hasta que la verdad salió a la luz, terminada la Guerra Fría.


El trabajo en equipo, la lealtad y el compromiso con los objetivos esperados, hacen de esta película un ejemplo para las generaciones actuales y fuente de inspiración para las misiones audaces. Como dijo el genetista Mario Capecchi, premiado con el Nobel “Lo difícil se puede hacer inmediatamente; lo imposible lleva algo más de tiempo”.

@salenko1960 agosto 2021

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